Clases virtuales
En una época no muy lejana, la educación presencial dominaba
nuestro reino. Un día, un atemorizante monstruo nos obligó a distanciarnos y a
refugiarnos en nuestros hogares. Desde ese momento, nada volvió a hacer igual,
y las instituciones, de la mano de los docentes tuvieron que repensar su
quehacer profesional.
La enseñanza remota y el aprendizaje en línea se convirtieron
pues, en el quehacer cotidiano de los principales actores de la educación. Sin
embargo, los efectos de la implementación de este nuevo modelo de formación y
aprendizaje han tenido un impacto a la luz de muchos factores: la didáctica, la
mediación tecnológica en las interacciones, la creación de contenido digital,
el diseño de experiencias de aprendizaje y la construcción de conocimiento.
Estos desafíos, si bien han provocado tiempos de incertidumbre, asimismo han
evidenciado oportunidades de progreso en el sector educativo.
Las plataformas virtuales han sido un mediador aliado en los
procesos de enseñanza y aprendizaje, por ende, los educadores, ahora más que
nunca, son creadores de contenido digital, innovadores de su propia didáctica
en concordancia con las necesidades de los estudiantes y agentes de cambio en
su ejercicio pedagógico. Lo anterior con el propósito de conectar con los
estudiantes y garantizar la calidad del aprendizaje, mitigando a la vez las
desventajas del nuevo modelo que pone en evidencia problemáticas de carácter
social y político, tales como la falta de acceso a recursos tecnológicos que
afecta a un gran número de estudiantes en nuestro país y que impide que haya
una continuidad en sus procesos de aprendizaje.
Como consecuencia de las clases virtuales, los estudiantes
fueron exhortados a ejercer su autonomía y a ajustar sus estrategias de
aprendizaje para alcanzar sus metas académicas. Han participado
colaborativamente en la construcción de su propio conocimiento en los
escenarios de formación académica remota y han contribuido al mejoramiento de
la misma, al ser en su mayoría una generación de nativos digitales.
Aún queda un largo camino por recorrer, y los efectos de las
clases virtuales en los procesos de enseñanza y aprendizaje se dibujan y
desdibujan frente a las diferentes posturas. Los cuestionamientos sobre la
calidad y efectividad de las actividades formativas por medio de la enseñanza
remota siguen polemizando a nuestro reino. El atemorizante monstruo sigue
coexistiendo entre nosotros. Sin embargo, seguimos ensayando, readaptando,
creciendo y avanzando. Seguimos construyendo conocimiento y haciendo historia y
preparándonos y rediseñando para un regreso pos-Covid que promete ser el
resultado de un cambio de paradigma en la
educación.


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